
Bosques de Tarajales
Dominados por el tarajal canario, estos bosques son el refugio perfecto para insectos, lagartos y aves rapaces.

Un oasis de biodiversidad donde el agua dulce del barranco se encuentra con el océano.
Este entorno que contempla ante usted es un paisaje único, con un importante valor ecológico. El humedal, los bosques de tarajales, los arbustos que rodean la laguna y el campo de dunas conforman una variedad de ambientes vitales para sostener la rica biodiversidad de esta zona, in la que las aves destacan en variedad y cantidad.
Este enclave, icono de la isla de Gran Canaria, está protegido por la Red de Espacios Naturales de Canarias con la categoría de Reserva Natural Especial y la Red Natura 2000 europea como Zona Especial de Conservación (ZEC).
Esta laguna costera es un humedal situado en la desembocadura del barranco de Maspalomas separada del mar por una barra arenosa. Su agua se nutre de las corrientes subterráneas del barranco y, ocasionalmente, de las escorrentías, que le aporta nutrientes, y la irrupción del fuerte oleaje de los temporales de mar, que trae consigo diversas especies.
Su función más singular es servir de transición entre los ecosistemas terrestres y marinos, así como en la gran riqueza y diversidad tanto de vida como de paisajes, que hace que se encuentren entre los ecosistemas más complejos y dinámicos del planeta, aunque también más frágiles.
Hasta los años 90, este era el hogar natural de 20 especies de peces, como anguila, baila, abade, roncador, sargo, seifía, galana, palometa, lisa, caboso y barriguda, entre otros, en un entorno dominado por la planta acuática Ruppia maritima. Hoy en día diversos factores han alterado sustancialmente su equilibrio y se trabaja para recuperarlo.






Situado estratégicamente en la orilla de la laguna, este rincón es el refugio del observador.
La Charca de Maspalomas no es solo un paisaje; es uno de los pocos humedales del Archipiélago Canario.

Consejo para el visitante Si quieres presenciar este espectáculo, ven al amanecer o atardecer. Son los momentos mágicos donde la variedad de especies es más visible.

andarríos chico

zarapito trinador

archibebe común

correlimos zarapitín

archibebe claro

correlimos tridáctilo

charrán común

garceta común

morito común

espátula común

correlimos común

garza real
La Charca de Maspalomas no es solo un paisaje; es uno de los pocos humedales del Archipiélago Canario.
Tras largas jornadas de vuelo sobre el océano.
Y recuperar energías gracias a la riqueza del ecosistema.
Con otras especies de su misma y diferente familia.
En algunos casos, cuando las condiciones son idóneas.
Tus observaciones nos ayudan a proteger este oasis. Registra tus avistamientos en estas redes colaborativas globales.
El entorno de la laguna no es uniforme. En escasos metros se entrelazan cuatro ecosistemas diferenciados por la salinidad y la arena, cada uno con un rol crítico como barrera y refugio natural.

Dominados por el tarajal canario, estos bosques son el refugio perfecto para insectos, lagartos y aves rapaces.

Carrizos, aneas y juncos donde las aves se esconden para alimentarse, beber y nidificar en total tranquilidad.

Un bosque de palmera canaria que da cobijo a murciélagos, perenquenes y pequeños pájaros cantores.

Paisaje en movimiento que alberga especies resilientes y fundamentales como el balancón y el junquillo.

Juncus acutusHierba que necesita grandes aportes de agua (planta higrófila), por lo que únicamente se localiza en las depresiones interdunares húmedas y los bordes de la Charca de Maspalomas.

Ruppia maritimaPlanta acuática típica de lagunas salobres.

Limonium tuberculatumEspecie reintroducida en Maspalomas en los últimos años, ya que previamente desapareció debido al desarrollo turístico por debajo de la arena nutriéndose del agua subterránea.



Charadrius dubiusPequeña ave limícola de pico corto que se alimenta de insectos y habita en áreas cercanas a aguas estancadas. Forma su nido en el suelo en lugares de escasa vegetación.

La Charca es uno de los pocos lugares en la isla donde el chorlitejo patinegro encuentra la intimidad necesaria para su reproducción.
Su importancia es crítica: la población mundial ha descendido un 70%. Esta laguna representa la esperanza de salvar la especie en la isla.
Nidifican entre febrero y julio en pequeñas depresiones en el suelo arenoso. El respeto a su espacio es vital.
Más allá de las garzas y fochas, la Charca es el territorio de caza de los centinelas alados.
Considerado el halcón más rápido del mundo en picado lineal, utiliza la Charca como punto estratégico de avistamiento.
El vigilante nocturno de los tarajales, cuya presencia es un bioindicador de la salud del cauce del Barranco.

La Charca es un ecosistema de altísima fragilidad. Factores introducidos por la rápida urbanización y el cambio climático amenazan el equilibrio hídrico y la viabilidad de sus especies originarias.
Las especies exóticas invasoras son una de las causas principales de pérdida de biodiversidad en el mundo y en este oasis se han liberado los peores enemigos de las aves.

Los gatos cazan por instinto incluso cuando están bien alimentados, atacando huevos, crías y adultos.
Alimentar a gatos callejeros atrae también a ratas y erizos, quienes se convierten en una amenaza adicional para los nidos.
Por favor, no abandones a tu mascota ni alimentes animales en la zona; existen lugares específicos para entregar animales que no puedes mantener.
La presencia de basura como plásticos, envases y restos de comida altera gravemente el paisaje y la vida de la Reserva.

Las latas y botellas de cerveza atraen a los escarabajos bomboncillos por el olor de la levadura, convirtiéndose en prisiones mortales.
Los restos de pesca y plásticos provocan la muerte de aves como el ostrero euroasiático.
Evita envases innecesarios, separa correctamente tus residuos y nunca dejes rastro de tu visita.
El equilibrio de la Charca se ha roto por la introducción irresponsable de especies exóticas que dominan el entorno.

Desde su liberación en 2017, este pez voraz ha arrasado con las 20 especies de peces autóctonos y la vegetación acuática.
Las cotorras compiten por alimento y nidos, impidiendo el descanso de las especies locales con su ruido excesivo.
La liberación de un animal exótico tiene consecuencias fatales; busca siempre alternativas legales antes de liberar cualquier mascota.
El estrés provocado por la presencia humana es una de las razones principales por las que las aves abandonan sus nidos.

Las personas que gritan o hacen ruido asustan a las aves en momentos críticos de su ciclo vital.
Al salir de los caminos, se pueden pisar inadvertidamente los nidos de chorlitejo patinegro, que son simples depresiones en la arena.
Respeta la zona de máxima protección y utiliza exclusivamente los caminos oficiales para transitar por las dunas.
El ser humano está alterando el equilibrio del planeta a una velocidad sin precedentes, afectando directamente a este humedal.

En el último siglo, la temperatura ha subido 1 ºC y el nivel del mar ha ascendido 20 cm, haciendo que la orilla retroceda.
Se prevé que para el año 2100 el mar inunde gran parte del campo de dunas y se conecte permanentemente con la Charca.
Puedes frenar esta situación consumiendo de forma responsable y compensando las emisiones de carbono de tus viajes.